Un simple día normal, o al parecer eso era, la misma pereza de siempre al levantarse de la cama... Abrir los ojos de nuevo a la luz y luego despacio irse incorporando hasta sentarse sobre la cama. A veces las cosas no salen como se planearon, pensó. Lo que se suponía iba a ser una semana genial, se había convertido en tensión.
Lentamente se puso en pie para mirar lo tarde que era y entró a la ducha, el agua tibia recorría su cuerpo y en su mente las compuertas ya no funcionaban para resistir la inundación que se avecinaba. Remolinos en la mente sobre palabras,hechos,promesas y emociones. Quería gritar y no podía, correr lejos y quedarse sin aire, como solía hacer cuando se sentía atrapada. Cerró los ojos y en su mente la imagen de un rostro, de una sonrisa y ni eso pudo alentarla.
Las horas se arrastraban en su habitación, el celular apagado y su rostro pegado a la almohada sin gana alguna de moverse... Todo estaba silencioso, ni la respiración tenue parecía ser escuchada. Sus ojos fijos en la hoja blanca, tratando de dibujar una cala...
Minutos más tarde no pudo concentrarse y se marchó al mismo santuario de siempre, los brazos de su mejor amigo.
Sonó el timbre de la casa blanca de la esquina, la voz grave del lado de adentro dijo: ¿Sí? A lo que una voz quebradiza respondió: Hola... Sin necesidad de decir algo más,se abrió la puerta y la pregunta que acompañó el reencuentro fue: ¿Qué pasó? La mirada fue más que suficiente para contestar...
Quizás no fue el momento más largo, ni el abrazo más duradero, pero sí el más significativo del día, lo que estuvo fuera de la rutina. "No one on Earth knows me like you do", fue la única frase que pudo calzar en aquel momento... Un consejo sincero y una pequeña risa acabaron el instante. Ciertamente a ninguno de los dos le gustaba ver al otro llorar.
Efímeros son estos instantes que valen tanto, pocas son las personas que hacen que todo valga la pena. Muchas son las cosas que no salen como estuvieron planeadas, pero al final del día siempre hay algo entre mil cosas que puede hacerte sonreír... Algo en un millón, así sos vos, ser un mejor amigo es la tarea más dura y a la vez más hermosa.
Te vuelvo a ver, me sonríes y yo a vos, es algo así como una promesa tácita que dijimos sin hablar...
viernes, 25 de marzo de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
¿Sonrisas?
Una sonrisa puede cambiar un día común y corriente. Esa curva insignificante y a la vez tan misteriosa, portadora de los más recónditos secretos, de mentiras, de sentimientos... Posiblemente no es la más sincera a veces, ni la más amable, sino sólo un reflejo al que nos hemos acostumbrado, un ideal que solemos desear con infinitas ganas y que sólo podemos tener como un airoso y vacío reflejo; aunque hay veces en que esa curvita pasa a ser real...
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