miércoles, 27 de julio de 2011

Silencios

Estás muy callada hoy...¿Pasa algo?

Así inició la conversación de un día de neblina, de vientos que soplan y dejan heladas las palabras que sin duda llevaban ternura impregnada en ellas... Nada sucedía al igual que el resto de los días, era un día más en el que tal vez una o dos cosas cambiaban, nexos rotos, un lugar seguro donde no era válido volver. Despacio, muy lentamente todo empezaba a apagarse conforme la luz del sol se iba y daba paso a un misterioso cielo estrellado... Noches como estas son irrepetibles, dijo con una sonrisa fingida, es todo tan fugaz, es tan corto el actuar y tan largo el camino que sigue a esa acción...

No era partidaria de las píldoras ni de ventilar sus miedos a cada cinco segundos, se refugiaba en tres pilares. En aquel mundo que rayaba en la locura, en aquel lugar donde casi todo era permitido. Sonreír, llorar, bailar y dibujar... Cabello liso al aire, mirada perdida en el cielo y un par de brazos alrededor de su cintura...No es necesario, estoy bien...Ya te dije que así soy yo. Los brazos soltaron aquellas curvas y ojos sobresaltados miraron el semblante serio de la joven frente a sí... Preocupación más que confusión, sabía perfectamente de lo capaz que era aquella pequeña, con aquella sonrisa enorme, con sus ojos brillantes. Es capaz de volver loco a cualquiera. En medio de la locura y de la belleza, existía ese centro que se llamaba realidad...

Dividía sus mundos en fantasías o sueños, escapes y realidades... La realidad del día no había sido exactamente la mejor, era hora de reducir la velocidad, así el siguiente choque sería menos grave y la atmósfera se relajó con una copa de vino tinto y música leve. ¿Te acordás de hace tres años? Hace tres años había empezado aquella empresa de escape y hacía poco menos de un año, a este lugar se le incorporó una tercera persona. ¡Cómo olvidar el inicio! Si entre risas y bromas siempre lo recordaban, al igual que el miedo irracional que le tenía a cualquier tipo de patineta, sentía el mismo miedo de perder aquel pequeño santuario que en sí no le pertenecía, pero que disfrutaba en sus cinco sentidos...

La noche se tornó sombría, mas las risas alegres de los presentes eran suficientes para alumbrar la oscuridad y los ojos brillantes de la pareja enamorada de amigos junto con el poderoso silencio comunicativo del otro par de amigos era suficiente para una conversación tácita entre los cuatro... Mirando de un lado al otro, tratando de ni siquiera percibir los tenues besos de la pareja, los otros dos se sentaron e instintivamente él la abrazó... Oye pequeña, sabes que te quiero, ¿verdad? Lo sabía de sobra, no cualquiera resistiría tanto tiempo, tantos estallidos, tantos cambios...

Tan tranquila, tan callada, no hacía ni un sólo sonido, no emitía energía alguna... Hasta que estalló. Yo de verdad no entiendo por qué las cosas siempre suceden de la misma manera, Gareth. Siempre es lo mismo, como te dije antes, yo no creo en las palabras, creo en las acciones, las promesas no son más que palabras y en la boca se puede poner lo mismo que en un papel, lo que se aguante.Bien sabía su amigo sobre las dos frases que ella odiaba pronunciar, las que le costaba decir y cuando lograba articularlas, todo lo efímero llegaba a su fin. El otro la miró de la misma manera cuando ella se desapegó y se alejó por algún tiempo y aún así, seguía intacta... Es decir, cariño, es posible que ya no te lo cuente todo cómo antes, pero de todas formas te hago notar que seguís siendo importante para mí de alguna manera...

No solías hablar, no deseas que nadie te ayude, vos sola sabés que tenés y a veces ni siquiera vos... Lo sé, Gareth... En esos momentos se recluía, despertaba y no salía de su cama hasta que las cosas estuvieran bien. Yo no soy una mujer de psiquiatras, prefiero estar en un mar de locos que en un mar de gente cuerda. La cordura no nació para mí, no soy estática, recordá esto, mucha cordura lleva tarde o temprano a una locura incurable. Definitivamente se había enamorado de su esencia, de su locura. Sos una nómada, nunca estás estable, te apegás mucho a esto o aquello, ¿cuándo se te va a bajar ese carácter? No lo sé, todo esto es simplemente parte de mí, así como me apego, dejo ir... De puerto en puerto puedo ir, dejando en cada uno un amor... Igual de cuando en cuando tu único acompañante será tu soledad, dijo con un guiño.

Seguís silenciosa esta noche y no sé qué te pasa...Tenés una sonrisa en los labios rosados, pero lágrimas en tus ojos...Sos un misterio mujer, tal vez eso te hace quién sos; pero qué manera de querer dejar la cordura por en tu mundo vivir. De cabeza, bajo el agua, junto a vos...

viernes, 15 de julio de 2011

Hace tiempo que no me acuerdo de vos, ni me he puesto a escribir nada de ello... El tiempo por lo general en vez de unir a la gente, tiende a separarla. Recuerdo el principio, mas no recuerdo ni remotamente el fin; son esa clase de cosas que olvidas bajo la excusa de no sentir, de no pensar...Este octubre serían ya cuatro años de conocernos y de ser amigos, todo empezó aquel día de Halloween cuando me atreví al fin a utilizar pestañas postizas, cuando era más delgada y cuando las alas azules no habían pasado de moda. El olor del aula de arte aún lo tengo presente y la exposición de cerdos. Ninguno tenía nada mejor que hacer, sólo mirar los cerdos en silencio.
No sé cómo diablos fue que empezamos a conversar. Recuerdo el traje de Guasón y cómo reímos al ver a mi cerdita "pole dancer". Creo que es la manera más simple y a la vez más compleja de describirlo, un día en que todo tenemos la oportunidad de ser alguien más y aún así ese día fuimos nosotros mismos... Eso desencadenó una de mis amistades más fuertes y duraderas, casi que la misma música, el mismo tiempo en Youtube y claramente veíamos vídeos graciosos. Me hacen falta esos días, los almuerzos en los que hablábamos de todo y de nada y de la súper confianza que habíamos construido.
Por supuesto que yo nunca sospeché de vuestra debilidad por mí y os convertiste en algo similar a mi hermano. Comencé décimo y en ese año vino el primer novio, os mandé un mensaje y os lo conté todo... Es extraño, en nuestra amistad al contrario de las otras, no hubo recesos, no hubo días en los que no hablásemos de lo que fuera, en que aunque vos tuvieses novia confiabas más en mí y nunca hubo secretos. Siempre estuvimos ahí, hasta que las cosas se salieron de control...Compartíamos cajas de dulces, hablábamos hasta tarde...Creo que me haces falta, me hace falta el escribir y que lo leas, tener a quien contarle todo y nada a la vez. Es bizarro, este año serían cuatro años...
El declive vino cuando yo empecé a ser más amiga de los chicos, a pasar más tiempo con ellos y andar como bola de ping-pong entre ellos. Habías llegado a ese punto, donde no había marcha atrás. Intenté remediarlo, pero era algo incorregible, os habías enamorado de mí... Creías que no había nadie mejor, sin embargo me gustaba mucho más uno de mis otros amigos. Entonces no hubo más remedio, pero hoy comencé a recordar y me haces falta y no sé cuando ni dónde, pero volveremos a hablar