viernes, 5 de agosto de 2011

Magia

Tengo ganas de preservar nuestra historia a la luz de una media luna, de sus cabellos entre dorados y castaños y su personalidad. Siempre he querido inmortalizar nuestra amistad, un grupo de tres, que ha superado infinidad de pruebas, amores y desamores internos, secadas de lágrimas y largas sesiones de música y diversión. Sé que esta será la última noche en algún tiempo y es entonces donde el corazón se enfría como preparación de un alejamiento, como si los últimos veinte días hubieran pasado en balde y cada quien tomase caminos separados.

Tus manos en mi cadera, vos, susurrándome algo al oído y sé que sos especial. Vos, el menor de todos. El artista tímido, al cual le confío todo, vos, el que me ha visto llorar de miedo, que has contestado una llamada por el presentimiento de que algo está mal y las peleas cuando nos alejábamos. Vos y yo hemos compartido tanto, desde tardes de verano, noches lluviosas, mil canciones, me entendés y yo a vos. Tenemos mucha historia y creo que hay más por contar. Sé que de todos te voy a extrañar más. Me duele nuestra despedida, como si fuéramos dos extraños en la noche, me vas a hacer falta y lo leo en tus ojos...Nos vemos luego cariño.

Ah y vos pequeño demonio, no creas que me he olvidado de escribir sobre vos. Al primero que conocí, con el que me puse a pelear primero. Aquellos buenos tiempos, donde vos lo sabías todo. Siempre tan unidos, en las buenas y malas.Nuestras bromas, nuestros momentos juntos, las veces que corrí a tu casa o cuando me tuvieron que secar la falda porque había llovido mucho. Te observo patinar y recuerdo el miedo infernal que me causa patinar, río contigo y me doy cuenta de lo afortunada que soy al tenerlos...

Sentada en la acera, recuerdo las tonadas que se escuchan por ahí, las canciones que hemos escuchado y veo que mis recuerdos se componen de música con ustedes... Sonrío y pienso en lo que debí haber hecho para que estemos aquí esta noche... Que no sea la última noche, que a pesar de la distancia aún estemos así, sentados hablando de lo que sea. Me he acostumbrado a ustedes y aunque el tiempo nos haga separarnos, siempre seremos dinamita juntos.

Recuerdo entonces la tersura de vuestras manos abrazándome y dos besos simultáneos en mis mejillas...Es nuestro mundo fantástico insertado en la realidad....

lunes, 1 de agosto de 2011

Un ser soleado

Yo...yo soy un ser soleado. No sé si alguna vez hayas sentido un día de verano en tu piel, no sé si alguna vez dormiste bajo un árbol en pleno verano. Pienso en secreto en los días del verano pasado, de aquellas noches en la hacienda en el pico de la montaña, me agrada más la lejanía, lo recóndito. Extraño los días soleados, el olor del zacate y sol. ¿Nunca has salido un día de verano? Bueno una tarde, cuando el sol empieza a bajar y apenas se siente esa tibieza en el alma que hace vibrar...Ni extremadamente caliente ni brillante, simplemente tibia... Ni oscuridad ni claridad.

Mi problema no es no sentir, es que siento mucho, es que me gusta sentir. Mis manos se hicieron para tomar cada textura al igual que el resto de mi piel, mi boca goza de cada gusto diferente, mis ojos intentan captar todo lo que pueden observar y los oídos se deleitan con cada sonido al igual que mi nariz con cada pequeño olor que me regala el estar viva... Expreso a través de lo que me hace sentir viva, de lo que me hace despertar, de lo que me hace sentir. Creo fervientemente que la época del año y el día de la semana afectan bastante mi estado anímico, no sé si esta sensibilidad es un regalo o una maldición. Tiendo a percibirlo todo aunque no se me diga y eso a veces simplifica o complica las cosas...

Me gusta quedarme lentamente sin aire cuando estoy furiosa o estoy triste, corro, no pienso, me ahogo en música o bailo. Dicen que es una manera de huir, yo no lo veo así, lo veo como la forma en que mi cuerpo aprendió a calmarse, cuando pierde todas, absolutamente todas sus fuerzas y la mente se aclara. Soy. Soy una proyección, me gusta dar lo mejor hacia afuera, puesto que es un arduo cultivo del interior. No... definitivamente no me considero luz.

Mi mente ávida, ama imaginar. Crear mundos lejanos, realidades que sólo yo conozco y ayudar a los demás a encontrar su mundo. Yo...soy una canción de verano en invierno, un retazo cálido de cobija cuando golpea el frío en el alma y las lágrimas necesitan donde caer. Las agujas del tiempo no cesan de pasar sobre mí y sé que con él vendrán las arrugas y la finura de mi cuerpo se desprenderá. Sólo quedará todo aquello que amé, todo aquello que sentí...

No me complico tanto, me agrada ver en tonos simples. La simpleza es aquella que guarda para mí total belleza. Simple según mi óptica, incomprensiva según otras. Yo capto lo que percibo y lo digo según a lo que lo puedo relacionar que no es estrictamente falso ni verdadero, es una perspectiva. Entre más complicadas se ven las cosas, más problemas se encuentran, esa es la ventaja. No se decide lo que se tiene, sino como se le observe, la óptica en que desees vivirlas. No me agrada el vacío que hay cuando se piensa demasiado, simple pero no demasiado, dulce pero no empalagoso...Todo en extremo es malo.

Yo...y soy una tarde de verano, de esas con atardeceres de colores, con tibieza en el alma. Tengo un brillo especial en los ojos y una sonrisa en los labios, se la ofrezco a quien sea sin importar su condición...Hay un poco de frío soplando y es el miedo, miedo al olvido, miedo a dejar de ser quien soy... ¿Será que me amo tanto y amo tanto a mi alrededor que no deseo que llegue el otoño jamás?

Yo...yo soy un ser soleado, tengo la ventaja de tener la tibieza en mi corazón y protegerla para poderla dar...

miércoles, 27 de julio de 2011

Silencios

Estás muy callada hoy...¿Pasa algo?

Así inició la conversación de un día de neblina, de vientos que soplan y dejan heladas las palabras que sin duda llevaban ternura impregnada en ellas... Nada sucedía al igual que el resto de los días, era un día más en el que tal vez una o dos cosas cambiaban, nexos rotos, un lugar seguro donde no era válido volver. Despacio, muy lentamente todo empezaba a apagarse conforme la luz del sol se iba y daba paso a un misterioso cielo estrellado... Noches como estas son irrepetibles, dijo con una sonrisa fingida, es todo tan fugaz, es tan corto el actuar y tan largo el camino que sigue a esa acción...

No era partidaria de las píldoras ni de ventilar sus miedos a cada cinco segundos, se refugiaba en tres pilares. En aquel mundo que rayaba en la locura, en aquel lugar donde casi todo era permitido. Sonreír, llorar, bailar y dibujar... Cabello liso al aire, mirada perdida en el cielo y un par de brazos alrededor de su cintura...No es necesario, estoy bien...Ya te dije que así soy yo. Los brazos soltaron aquellas curvas y ojos sobresaltados miraron el semblante serio de la joven frente a sí... Preocupación más que confusión, sabía perfectamente de lo capaz que era aquella pequeña, con aquella sonrisa enorme, con sus ojos brillantes. Es capaz de volver loco a cualquiera. En medio de la locura y de la belleza, existía ese centro que se llamaba realidad...

Dividía sus mundos en fantasías o sueños, escapes y realidades... La realidad del día no había sido exactamente la mejor, era hora de reducir la velocidad, así el siguiente choque sería menos grave y la atmósfera se relajó con una copa de vino tinto y música leve. ¿Te acordás de hace tres años? Hace tres años había empezado aquella empresa de escape y hacía poco menos de un año, a este lugar se le incorporó una tercera persona. ¡Cómo olvidar el inicio! Si entre risas y bromas siempre lo recordaban, al igual que el miedo irracional que le tenía a cualquier tipo de patineta, sentía el mismo miedo de perder aquel pequeño santuario que en sí no le pertenecía, pero que disfrutaba en sus cinco sentidos...

La noche se tornó sombría, mas las risas alegres de los presentes eran suficientes para alumbrar la oscuridad y los ojos brillantes de la pareja enamorada de amigos junto con el poderoso silencio comunicativo del otro par de amigos era suficiente para una conversación tácita entre los cuatro... Mirando de un lado al otro, tratando de ni siquiera percibir los tenues besos de la pareja, los otros dos se sentaron e instintivamente él la abrazó... Oye pequeña, sabes que te quiero, ¿verdad? Lo sabía de sobra, no cualquiera resistiría tanto tiempo, tantos estallidos, tantos cambios...

Tan tranquila, tan callada, no hacía ni un sólo sonido, no emitía energía alguna... Hasta que estalló. Yo de verdad no entiendo por qué las cosas siempre suceden de la misma manera, Gareth. Siempre es lo mismo, como te dije antes, yo no creo en las palabras, creo en las acciones, las promesas no son más que palabras y en la boca se puede poner lo mismo que en un papel, lo que se aguante.Bien sabía su amigo sobre las dos frases que ella odiaba pronunciar, las que le costaba decir y cuando lograba articularlas, todo lo efímero llegaba a su fin. El otro la miró de la misma manera cuando ella se desapegó y se alejó por algún tiempo y aún así, seguía intacta... Es decir, cariño, es posible que ya no te lo cuente todo cómo antes, pero de todas formas te hago notar que seguís siendo importante para mí de alguna manera...

No solías hablar, no deseas que nadie te ayude, vos sola sabés que tenés y a veces ni siquiera vos... Lo sé, Gareth... En esos momentos se recluía, despertaba y no salía de su cama hasta que las cosas estuvieran bien. Yo no soy una mujer de psiquiatras, prefiero estar en un mar de locos que en un mar de gente cuerda. La cordura no nació para mí, no soy estática, recordá esto, mucha cordura lleva tarde o temprano a una locura incurable. Definitivamente se había enamorado de su esencia, de su locura. Sos una nómada, nunca estás estable, te apegás mucho a esto o aquello, ¿cuándo se te va a bajar ese carácter? No lo sé, todo esto es simplemente parte de mí, así como me apego, dejo ir... De puerto en puerto puedo ir, dejando en cada uno un amor... Igual de cuando en cuando tu único acompañante será tu soledad, dijo con un guiño.

Seguís silenciosa esta noche y no sé qué te pasa...Tenés una sonrisa en los labios rosados, pero lágrimas en tus ojos...Sos un misterio mujer, tal vez eso te hace quién sos; pero qué manera de querer dejar la cordura por en tu mundo vivir. De cabeza, bajo el agua, junto a vos...

viernes, 15 de julio de 2011

Hace tiempo que no me acuerdo de vos, ni me he puesto a escribir nada de ello... El tiempo por lo general en vez de unir a la gente, tiende a separarla. Recuerdo el principio, mas no recuerdo ni remotamente el fin; son esa clase de cosas que olvidas bajo la excusa de no sentir, de no pensar...Este octubre serían ya cuatro años de conocernos y de ser amigos, todo empezó aquel día de Halloween cuando me atreví al fin a utilizar pestañas postizas, cuando era más delgada y cuando las alas azules no habían pasado de moda. El olor del aula de arte aún lo tengo presente y la exposición de cerdos. Ninguno tenía nada mejor que hacer, sólo mirar los cerdos en silencio.
No sé cómo diablos fue que empezamos a conversar. Recuerdo el traje de Guasón y cómo reímos al ver a mi cerdita "pole dancer". Creo que es la manera más simple y a la vez más compleja de describirlo, un día en que todo tenemos la oportunidad de ser alguien más y aún así ese día fuimos nosotros mismos... Eso desencadenó una de mis amistades más fuertes y duraderas, casi que la misma música, el mismo tiempo en Youtube y claramente veíamos vídeos graciosos. Me hacen falta esos días, los almuerzos en los que hablábamos de todo y de nada y de la súper confianza que habíamos construido.
Por supuesto que yo nunca sospeché de vuestra debilidad por mí y os convertiste en algo similar a mi hermano. Comencé décimo y en ese año vino el primer novio, os mandé un mensaje y os lo conté todo... Es extraño, en nuestra amistad al contrario de las otras, no hubo recesos, no hubo días en los que no hablásemos de lo que fuera, en que aunque vos tuvieses novia confiabas más en mí y nunca hubo secretos. Siempre estuvimos ahí, hasta que las cosas se salieron de control...Compartíamos cajas de dulces, hablábamos hasta tarde...Creo que me haces falta, me hace falta el escribir y que lo leas, tener a quien contarle todo y nada a la vez. Es bizarro, este año serían cuatro años...
El declive vino cuando yo empecé a ser más amiga de los chicos, a pasar más tiempo con ellos y andar como bola de ping-pong entre ellos. Habías llegado a ese punto, donde no había marcha atrás. Intenté remediarlo, pero era algo incorregible, os habías enamorado de mí... Creías que no había nadie mejor, sin embargo me gustaba mucho más uno de mis otros amigos. Entonces no hubo más remedio, pero hoy comencé a recordar y me haces falta y no sé cuando ni dónde, pero volveremos a hablar

miércoles, 18 de mayo de 2011

Días pesados

Hay días como hoy que lo único que deseo es huir. Partir lejos y esconderme del mundo por algún tiempo, cerrar los ojos y no sentir ni un sólo miligramo de peso sobre mis hombros... Días como hoy que me da la madrugada y aún así el tiempo no alcanza. El cuerpo por inercia escribe, la mente de ira se adormece. La cafeína ya no hace efecto y los párpados se cierran lentamente ante el brillo de la pantalla. Mandar al diablo todo no es una opción meramente, es una vía de escape, la escotilla hacia la libertad, hacia no sentir cadenas... Lentamente se apaga la llama en mis ojos, el calor en mis manos y me quedo aquí sin reaccionar...

Últimamente llueve más que antes y llego aún más tarde a todo... Hay ciertas fuerzas ajenas que me invaden y me dejan seca por dentro o húmeda y melancólica como el hecho de aquel duelo mal elaborado, como aquella separación, como todo lo que no puedo resolver... En los momentos donde mi mente encuentra tiempo libre, me reclama a gritos que me he dejado de lado, llora como el niño que pide desconsoladamente a su madre y simplemente busca un poco de su tiempo...

¿Me pregunto dónde estará mi caja de marcadores de colores? Al diablo con ella. Sonrisas por inercia, abrazos por necesidad y afecto, miradas porque ahí no me puedo ocultar...No puedo ocultar mi fragilidad, el vacío, lo desgastada que estoy...Palabras, gritos que no salen de mi garganta, sollozos ahogados por la sobredosis diaria de trabajo, lágrimas apagadas por falta de tiempo. Se me hace un nudo en la garganta y de a poco el aire deja de pasar, me desvanezco sobre la almohada fría y el reloj continúa su canto monótono de la noche...
Me escondo del sonido penetrante del maldito despertador que se encarga de transformar mis pesadillas en realidades y mis sueños en aves sin vuelo. Empieza de nuevo el ciclo de temores, de inseguridades, de no cumplir promesas tácitas. El miedo a perder en cada paso, aceptar que las derrotas existen y que el aroma a azucenas algún día llegará. El odio hacia estos pensamientos, los reprime y los vuelve energía para producir, para desgastar aún más lo desgastado.
¿Por qué no me fui? ¿Por qué decidí no tomar ese avión? Ese tiquete de ida sin regreso, aquel nuevo futuro que se imponía ante mis ojos...Entre las opciones no figuraba lo que quería, pero no tenía nada qué dejar atrás. No había razones para irme, ni había razones para quedarme...Las heridas aún sin cerrar, hicieron que me quedara en el vientre de mi terruño, amarrada a viejos aromas y recuerdos, a momentos inolvidables y objetos que no deseaba recordar.
Entre mañanas frías, largos días de trabajo,tardes soleadas y canciones de electrónica se fue mi verano. Días en los que despertar era un acto común, sin pensar. Sólo existir. La casa de una persona se volvió la mía, yo me volví una compañía necesaria y quizás un apego más allá del necesario. Los nervios incrementaron al triple cuando se acercaba el fin de aquella etapa. ¿Y si yo no era apta para el trabajo y si me daba miedo? No era una opción dar vuelta atrás, los años no se detienen y pasada la decimosétima vuelta alrededor del sol, inició una etapa desde cero.
Hace tres meses y medio que se dio todo esto...El temor sigue ahí, la duda persiste y cada día llegar a la cima cuesta más, me quedo sin aire y deseo parar. Sin embargo una fuerza me impulsa, el fuego en mi interior arde con más ganas y calienta mis entrañas: Continua...¿Desde cuando acá te das por vencida? Si en serio lo hago, no estoy hecha de la madera que juré estar hecha y sería una cobarde. Luchar, de esto se trata todo, de entregarse a lo que se ama...El sacrificio tendrá su paga eventualmente...
Por ahora me motiva creer que puedo cambiar una sonrisa a la vez, un paso al día, enfrentando algo que me asuste, venciendo la pereza, dejándome fluir y quizás los ojos de algunos me sigan dando las fuerzas necesarias para no caer y los abrazos verdaderos las razones para continuar. Una promesa que juré mantener y una voluntad que me quema, con tal de hacer un mundo mejor. Tal vez esto sea una utopía en mi mente, mientras encuentro otro sueño que me haga vivir...Respiraré por este y no lo dejaré ir.Suena de fondo un poco de above & Beyond y al final...creo que todo no es tan gris como parece...

viernes, 25 de marzo de 2011

Algo entre mil cosas

Un simple día normal, o al parecer eso era, la misma pereza de siempre al levantarse de la cama... Abrir los ojos de nuevo a la luz y luego despacio irse incorporando hasta sentarse sobre la cama. A veces las cosas no salen como se planearon, pensó. Lo que se suponía iba a ser una semana genial, se había convertido en tensión.

Lentamente se puso en pie para mirar lo tarde que era y entró a la ducha, el agua tibia recorría su cuerpo y en su mente las compuertas ya no funcionaban para resistir la inundación que se avecinaba. Remolinos en la mente sobre palabras,hechos,promesas y emociones. Quería gritar y no podía, correr lejos y quedarse sin aire, como solía hacer cuando se sentía atrapada. Cerró los ojos y en su mente la imagen de un rostro, de una sonrisa y ni eso pudo alentarla.

Las horas se arrastraban en su habitación, el celular apagado y su rostro pegado a la almohada sin gana alguna de moverse... Todo estaba silencioso, ni la respiración tenue parecía ser escuchada. Sus ojos fijos en la hoja blanca, tratando de dibujar una cala...

Minutos más tarde no pudo concentrarse y se marchó al mismo santuario de siempre, los brazos de su mejor amigo.

Sonó el timbre de la casa blanca de la esquina, la voz grave del lado de adentro dijo: ¿Sí? A lo que una voz quebradiza respondió: Hola... Sin necesidad de decir algo más,se abrió la puerta y la pregunta que acompañó el reencuentro fue: ¿Qué pasó? La mirada fue más que suficiente para contestar...

Quizás no fue el momento más largo, ni el abrazo más duradero, pero sí el más significativo del día, lo que estuvo fuera de la rutina. "No one on Earth knows me like you do", fue la única frase que pudo calzar en aquel momento... Un consejo sincero y una pequeña risa acabaron el instante. Ciertamente a ninguno de los dos le gustaba ver al otro llorar.

Efímeros son estos instantes que valen tanto, pocas son las personas que hacen que todo valga la pena. Muchas son las cosas que no salen como estuvieron planeadas, pero al final del día siempre hay algo entre mil cosas que puede hacerte sonreír... Algo en un millón, así sos vos, ser un mejor amigo es la tarea más dura y a la vez más hermosa.

Te vuelvo a ver, me sonríes y yo a vos, es algo así como una promesa tácita que dijimos sin hablar...

sábado, 12 de marzo de 2011

¿Sonrisas?

Una sonrisa puede cambiar un día común y corriente. Esa curva insignificante y a la vez tan misteriosa, portadora de los más recónditos secretos, de mentiras, de sentimientos... Posiblemente no es la más sincera a veces, ni la más amable, sino sólo un reflejo al que nos hemos acostumbrado, un ideal que solemos desear con infinitas ganas y que sólo podemos tener como un airoso y vacío reflejo; aunque hay veces en que esa curvita pasa a ser real...