martes, 12 de junio de 2012

Noches

Suena Vivaldi, suena en mi cabeza, suena en mi alma, mueve con tus violines cada cuerda de mi ser, desata en él una marea de ondas sanadoras que reparen lágrimas y sueños perdidos. Acompáñame en esta noche de estudio donde me siento desfallecer. En cuatro estaciones de gozo y tristeza divídete, déjame ser seducida por cada agudo de cada violín y con cuidado agrego música al film en blanco y negro que pasa frente a mis ojos. Mi cuerpo comienza a moverse y el exterior deja de existir. Se ha vuelto un mundo hermoso de repente en cada crescendo, en cada instante de música. Quiero extasiarme y en este mundo de fascinación quedarme yo.

~Son noches como estas en las que comprendo a los poetas muertos, que realmente nunca mueren pues en nuestras mentes siempre escuchamos su voz. No es sólo poesía la que se hace con palabras, sino aquella que toca el alma.

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